El creador de Ruby on Rails odia Rust. Dice que es el lenguaje más feo de los últimos cuarenta años. Y aun así, está reescribiendo el backend de su app en Rust.
Es DHH, y en Rails World dijo cuatro cosas que te conviene escuchar.
Uno: programar a mano se acabó. En su empresa, escribir código a mano ya se trata como un bug. Preguntó en una sala para mil doscientas personas quién sigue escribiendo mucho código a mano. Levantaron la mano unas cinco.
Dos: escribe sesenta veces más código. Antes escribía unas treinta mil líneas de Ruby al año. Solo en agosto escribió ciento cincuenta mil, con agentes. Eso sí, mucho es Rust, que ocupa más líneas.
Tres: Rust, pero sin mirarlo. "Rust es increíble si nunca tienes que mirarlo." El agente lo escribe y él no lo lee. El nuevo backend de HEY, su app de correo, usa noventa y nueve por ciento menos CPU. Y calculan que su pico de tráfico cabría en una Raspberry Pi, una computadora del tamaño de una tarjeta.
Cuatro: tu app necesita un CLI, no un chatbot. Un CLI es usar tu app desde la terminal, con comandos. DHH trae su propio agente y quiere que use tu app por ahí. "Si tu app no tiene un CLI, lo quiero ver para el próximo viernes." O sea, la terminal ahora es para los agentes.
Y cerró así: "La píldora negra es para perdedores. No seas un perdedor." O sea: el pesimismo no te va a salvar.
¿Tú todavía escribes código a mano?