Antigravity 2.0: Google abandona el editor de código y apuesta por los agentes
Google acaba de lanzar Antigravity 2.0, y aunque el nombre suene a una nueva versión del editor de código que muchos conocían, la realidad es otra: han abandonado esa idea principal. Ahora el foco está en una aplicación de escritorio que se parece bastante a GPT Codex de OpenAI, donde puedes lanzar múltiples sesiones y pedir cosas sin necesidad de abrir un editor de código.
Si esto te suena familiar es porque ya existen varias herramientas con la misma idea: Claude Code Desktop, OpenCode Web y, obviamente, GPT Codex. Parece que es justamente hacia donde está apuntando Google ahora. Y aunque a varios usuarios no les ha gustado el cambio, es básicamente lo que la empresa está promoviendo.
En este artículo te muestro de qué se trata Antigravity 2.0, cómo funciona en la práctica y si realmente vale la pena utilizarlo.
Ya no es un editor: ahora es un ecosistema
Lo primero que hay que entender es que Antigravity dejó de ser "solamente el editor". Ahora es un conjunto de herramientas que comparten el nombre:
- Antigravity 2.0: lo que antes era el editor de código… solo que ya no es un editor de código. Es la nueva aplicación de escritorio enfocada en agentes.
- Antigravity CLI: un competidor directo de Claude Code. En lo personal, al probarlo sí me gustó.
- Antigravity SDK: el paquete para que puedas crear tus propios agentes.
La aplicación de escritorio está disponible para Windows, Mac y Linux, lo cual está bastante bien. Al lanzar el instalador, te da incluso la opción de descargar Antigravity IDE (el editor de código de antes), pero en este recorrido vamos a explorar el nuevo Antigravity.
El lanzamiento no estuvo libre de problemas
Vale la pena mencionarlo: a muchos no les gustó la actualización. Al momento de descargarla aparecieron bugs y, en algunos casos, ni siquiera se podía usar. Peor aún, gente que había adaptado el antiguo editor con sus extensiones y configuraciones se encontró con que, tras la actualización, eso ya no estaba disponible. Incluso hubo un bug donde por cada chat abierto se creaba un proyecto. Para los pocos usuarios que ya venían trabajando con Antigravity, el cambio cayó bastante mal.
La interfaz: prácticamente un clon de Codex
Una vez instalado, lo primero que vas a ver es una configuración rápida que te pregunta qué quieres desarrollar (herramientas para Chrome, apps de Firebase, todo el ecosistema de Google). Puedes darle finish y listo.
Lo que aparece después es una interfaz al estilo de la app de Codex: carpetas y chats para crear aplicaciones. Google va por la misma idea, solo que no lo llamaron distinto, simplemente "Antigravity 2.0". Por eso muchos creyeron que era una actualización del editor, cuando en realidad es otra interfaz aparte.
Seleccionas una carpeta, le das en crear y se genera un proyecto dentro de Antigravity. A partir de ahí puedes lanzar múltiples chats y moverte entre varios proyectos.
Manos a la obra: creando un proyecto
Para la prueba pedí algo básico: "Crea una web donde los usuarios puedan compartir sus recetas públicamente."
Aquí se nota la tendencia actual. Antes podías ver cómo se ejecutaban los comandos en vivo; ahora la interfaz simplemente pide aprobación y hace todo por detrás. Puedes aprobar solo para esa sesión, o ir a la configuración (al lado del nombre) y cambiar el comportamiento del agente de "siempre preguntar" a "siempre proceder" para que no te interrumpa en cada cambio.
Antes de implementar, te muestra un resumen del plan, igual que en Codex. Cuando le dices "implementa", empieza a crear las carpetas y archivos. Para evitar que te pregunte por cada comando que instala o ejecuta programas, puedes cambiar el security preset a restricted.
Agentes en paralelo
Una de las gracias de este tipo de interfaces es que, mientras un agente avanza en una tarea, puedes abrir otra sesión y pedirle otra cosa. Por ejemplo, dejé uno construyendo la web y en otro chat le pedí: "Investiga qué framework backend sería mejor usar para este proyecto." Resultado: dos agentes trabajando a la vez. Cuando tuvo dudas, me dio opciones de framework y elegí Hono con Prisma (un stack moderno basado en Bun).
Edición y revisión de código
Cuando genera archivos, puedes abrirlos directamente. Tiene una especie de editor… pero solo para revisar. La idea no es que escribas código ahí. Si quieres una modificación, seleccionas el fragmento y se abre un recuadro para añadir un comentario. Por ejemplo, seleccioné una etiqueta <a> y comenté "haz que funcione el link", y en otro punto usé un dropdown para pedir "sepáralo en un componente".
Esos comentarios se van etiquetando dentro del chat (aparece, por ejemplo, como navigation.tsx), y luego puedes decir "implementa los cambios de los comentarios" para que tome esas referencias.
Para revisar el resultado tienes un botón de review que muestra las diferencias: básicamente el equivalente a un git diff, pero dentro de la interfaz. Cuando estás conforme, le pides un commit ("crea un git repo y haz un commit") y sigue avanzando. Eso sí, se traba con ciertos comandos de vez en cuando, algo bastante típico en este tipo de herramientas.
Skills, MCPs y comandos
Aunque es una interfaz visual, también puedes invocar skills y MCPs. Si escribes un slash (/) dentro del chat, aparecen algunas opciones:
/goal: va por un objetivo y no para hasta finalizarlo (en el fondo, es solo un prompt)./grillme: un skill que lanza una enorme cantidad de preguntas. La idea es que el modelo te interrogue exhaustivamente hasta resolver cada punto antes de actuar./browser: invoca el navegador para probar una tarea. A diferencia de Codex, donde el navegador está integrado y lo ves, aquí lanza una instancia de Chrome que prueba por su cuenta y solo te avisa el resultado. Esto, por cierto, ya existía en el antiguo editor de Antigravity como una pestaña; ahora simplemente lo movieron a una app aparte.
Tareas programadas
Con /schedule puedes pedir algo como "crea un recordatorio para desplegar este proyecto mañana a las 9 a. m.". Genera una tarea programada e intenta detectar el formato y la hora. La función está ahí, aunque en mi prueba no siempre aparecía correctamente en el panel de Scheduled Tasks, señal de que todavía hay detalles por pulir.
Modelos y planes
En la sección de modelos puedes ver cuáles soporta. En mi caso ya había consumido Gemini 3.5 Flash y 3.5 Flash medium; el resto aparecía en gris con aviso de reseteo en varios días. Estoy en el plan gratuito y se acaban rapidísimo, así que dejémoslo claro: este tipo de interfaz no está pensada para usarse gratis. Puedes hacer pruebas, pero para trabajar de verdad necesitas suscripción.
Lo que todavía le falta
Aquí es donde se nota que el producto recién empieza:
- No hay marketplace de skills. Al lanzar un nuevo proyecto solo te ofrece cambiar el entorno local y lanzar un worktree (una variación del proyecto con Git). No tienes acceso a instalar skills desde la interfaz; probablemente se puedan leer reutilizando la configuración del Antigravity CLI.
- No puedes abrir el editor ni la terminal desde la app. En Codex sí tienes terminal integrada, y aunque parezca un detalle, hace entender que sigue siendo "un editor pero invertido": el chat es el centro y, si quieres, abres el código en VS Code. Tarde o temprano vas a querer navegar entre archivos o revisar en conjunto, y eso aquí no está.
En resumen: tiene una enorme cantidad de configuraciones, pero al final es básicamente para pedir cosas. Codex ofrece mucho más, y contra Claude Code directamente no puede competir. Pero, de nuevo, recién está empezando, así que habrá que ver cómo evoluciona.
¿Vale la pena? Mi veredicto
Comparada con Codex y Claude Desktop, Antigravity 2.0 está muy por detrás. Pero tiene sentido que Google lo haya hecho: la gran mayoría de quienes usan Antigravity hoy son básicamente vibe coders, gente que lo aprovecha por el chat y la posibilidad de lanzar múltiples sesiones. Para ese público, esta interfaz encaja.
Si tú venías del Antigravity IDE (que es prácticamente igual a VS Code) y quieres seguir con la idea de un editor + agente integrado, puedes combinar el IDE con el Antigravity CLI. Me llama la atención, eso sí, que no hayan incluido la extensión Gemini Code Assist dentro de este flujo, renombrada como "Antigravity extension" o algo similar, tal como Codex y Claude sí tienen su propia extensión.
A título personal, de todo este ecosistema la app de escritorio es lo que menos me llama la atención. Lo que más trabajo parece tener es la herramienta de consola (el CLI), pensada para competir con Claude Code. Y el modelo Gemini 3.5 Flash está bastante bueno, así que es probable que lo empiece a usar más. Recuerda que ese modelo lo puedes aprovechar con cualquier agente: OpenCode y otros también lo soportan; estas son simplemente las herramientas propias de Google.
Prácticamente todas las empresas de IA están ofreciendo este tipo de interfaz justo ahora, así que vamos a ver cómo mejora Antigravity 2.0 con el tiempo.
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