Rocket.new: la plataforma de vibe coding que cubre todo el ciclo de vida de tu proyecto
Cuando se habla de vibe coding, casi siempre se mencionan plataformas que se limitan a generar el código de una aplicación y entregar una URL. El proceso termina ahí: tienes algo desplegado, pero nadie te dice si la idea tenía sentido en primer lugar ni qué hacer una vez que está en producción. Rocket.new se posiciona de forma distinta. No solo permite generar una aplicación web o móvil, sino que acompaña los pasos previos y posteriores al desarrollo: validar una idea antes de invertir tiempo en construirla, y analizar a la competencia una vez que el producto está funcionando. Todo el flujo, de principio a fin, apoyado en inteligencia artificial.
Tres modos de trabajo para tres etapas distintas
La propuesta de Rocket gira en torno a tres modos de trabajo, claramente destacados desde su landing page, y cada uno corresponde a una fase distinta del ciclo de vida de un proyecto.
El primero es Solve, pensado para la etapa de investigación. Permite explorar una idea, descubrir si existen competidores, evaluar qué tan rentable podría ser y estimar si tiene proyección de crecimiento. Es el paso que normalmente se omite: en lugar de lanzarse a construir, primero se investiga con datos reales recopilados a lo largo de internet para decidir si la idea realmente vale la pena.
El segundo es Build, que hace lo que su nombre indica: construir la aplicación real. Aquí entra el vibe coding clásico, donde lo que se pide se materializa en cuestión de minutos. La diferencia frente a otras herramientas es que Build no llega en frío, sino con el contexto que ya se generó en la fase de investigación.
El tercero es Intelligence, la fase posterior al lanzamiento. Una vez que el proyecto está funcionando, Intelligence se encarga de revisar constantemente a la competencia para detectar cómo se actualiza y sugerir cómo podrías actualizar tu propio producto en respuesta. Es un monitoreo continuo que cierra el círculo.
A esto se suman las integraciones, que Rocket llama connectors. Permiten conectar la aplicación con servicios como Supabase para el backend, Figma para el diseño, Notion para la documentación o Linear para la gestión, entre otros. La mayoría se activa con un solo clic, y también existe la posibilidad de conectar un servicio externo propio, por ejemplo una API ya creada que se importa mediante Postman.
Solve: validar la idea antes de escribir una línea de código
Para empezar es suficiente con crear una cuenta gratuita desde el botón de inicio. Una vez dentro, lo primero que llama la atención es ese prompt central acompañado de los tres modos de trabajo.
Al elegir Solve, la propia plataforma sugiere ejemplos del tipo de consultas que admite: desde "estamos creciendo pero los márgenes son muy pocos, ayúdame a encontrar formas de repararlo" hasta "tengo tres estrategias pero necesito escoger una, analízalas y dime cuál debería elegir". Las preguntas pueden girar en torno a estrategia, a un producto concreto, al análisis de un competidor que acaba de bajar sus precios, o a la definición de una idea que todavía no está del todo clara.
En el ejemplo del video, el punto de partida es una idea sin documento de requisitos de producto (PRD): una web de mentorías online. Al enviar el prompt, Rocket comienza a elaborar un plan y, antes de profundizar, pide detalles adicionales para hacer una investigación más completa, por ejemplo las características clave del proyecto. La respuesta describe una web que permita a las personas reservar reuniones mediante un calendario para obtener asesorías sobre IT, programación, nube y temas afines.
Como el análisis puede tardar varios minutos, conviene activar las notificaciones para recibir un aviso al terminar. El resultado es un informe completo, descargable en PDF, que recoge todos los puntos investigados sobre la idea: consideraciones de arquitectura, decisiones sobre la experiencia del usuario, aspectos relacionados con el pago y la moneda, e incluso un detalle revelador: aunque no se especificó el país, la herramienta dedujo a partir de la zona horaria que se trataba de un público latinoamericano y ajustó el análisis en consecuencia.
Uno de los aspectos más valiosos de esta fase es que Rocket no se limita a confirmar lo que pediste, sino que plantea dudas y propone enfoques que quizás no habías considerado. En lugar de interpretar el proyecto como un simple landing page con un calendario de reservas —algo que cualquier sistema podría resolver—, lo replantea como una plataforma intermedia: un espacio donde cualquier persona puede registrarse para dar asesorías. A partir de ahí surgen preguntas pertinentes, como si se usará Stripe Connect para el onboarding o cada cuánto tiempo se enviarán los pagos a los mentores, una consideración lógica si la plataforma cobra un porcentaje sobre cada servicio.
El informe se puede leer como documento completo o desglosado por secciones, revisando incluso el PRD inicial y cómo se compone cada parte. Y si el idioma es un obstáculo, basta con pedir la traducción: en el ejemplo, el documento pasó del inglés al español con una sola instrucción, lo que facilita revisarlo. Cada modificación queda versionada, las versiones se pueden compartir, y el documento final se descarga para usarlo como base del desarrollo.
Build: del documento a la aplicación funcional
Con la idea ya investigada y un PRD en mano, llega el momento de construir. Un detalle interesante del flujo es que se puede volver a usar Solve para cerrar el ciclo: subiendo el PDF generado y pidiéndole que lo resuma en un prompt inicial para crear la aplicación, se obtiene el punto de partida ideal para la fase de Build.
El modo Build ofrece plantillas adaptables a distintos tipos de proyecto: negocios, herramientas de software o aplicaciones SaaS. Hay paneles de control con el diseño ya resuelto, de modo que la preocupación deja de ser cómo lucen y pasa a ser qué datos mostrar. Pero Rocket va más allá de los sitios web responsive: también permite crear aplicaciones móviles reales para Android e iOS usando únicamente vibe coding, aplicaciones que pueden ejecutarse en cualquier dispositivo y subirse a las tiendas correspondientes. Entre las plantillas también figuran los e-commerce, uno de los proyectos más solicitados, con landing pages donde ofrecer distintos productos cuya gestión queda centralizada en el propio Rocket.
Para el ejemplo se construye MentorF, una plataforma de mentoría uno a uno para desarrolladores. El prompt especifica todas las piezas: un landing page con sus secciones, un dashboard que muestre las sesiones próximas, búsqueda de mentores, un sistema de reservas o booking, historial de pagos y una sección de reseñas. Desde el lado del mentor, el dashboard debe permitir ver las sesiones agendadas, consultar las propias métricas y configurar los precios. Todo ello con un diseño cuidado, partiendo de las especificaciones que se definieron previamente.
Intelligence: vigilar a la competencia de forma automática
La última pieza es Intelligence, la fase que entra en juego cuando ya existe un proyecto que se quiere lanzar y se necesita entender el panorama competitivo. Aquí Rocket escanea plataformas similares y construye un análisis detallado de cada una.
El alcance del análisis es amplio. Reúne las noticias publicadas sobre cada plataforma, indica de qué partes de su sitio web proviene la información, y muestra de dónde procede su mayor base de usuarios. Para medir la relevancia, escanea la cantidad de reseñas y las valoraciones (estrellas) de cada competidor. Incluye además una sección de people, basada en la información pública que suele aparecer en LinkedIn, que estima cuántas personas integran cada empresa e identifica cargos altos como CEO o CTO.
El análisis de redes sociales es especialmente útil para decidir dónde invertir esfuerzos. En el ejemplo, los datos revelan que la plataforma con mayor interés es Facebook, lo que sugiere que, en lugar de dispersarse en todos los canales, conviene concentrarse en el principal. El monitoreo también cubre la publicidad: al escanear las campañas de un competidor, se observa qué redes utiliza con más intensidad —en ese caso, YouTube y TikTok— para orientar la propia estrategia.
Si se ha pasado por alto algún competidor, se puede añadir manualmente otra URL y Rocket la incorporará al escaneo junto con el resto. Lo mejor es que no hay que estar pendiente de la pantalla: los análisis llegan al correo, con un resumen y el enlace para revisar el detalle completo en la plataforma. Como cada competidor puede tener un tamaño distinto y tomar más o menos tiempo, las notificaciones llegan de forma independiente a medida que cada análisis se completa.
Una plataforma que abarca todo el despliegue de un proyecto
Rocket.new no es simplemente otra herramienta de vibe coding. Su propuesta es cubrir todas las fases del ciclo de vida de un proyecto: investigar antes de construir con Solve, desarrollar la aplicación con Build, y vigilar a la competencia después del lanzamiento con Intelligence. A esto se suman conectores que enlazan el proyecto con servicios externos y la capacidad de generar tanto aplicaciones web como móviles reales.
Probar las partes más esenciales —desarrollar la aplicación e investigar antes y después del desarrollo— deja claro el valor de la propuesta, pero hay mucho más por explorar: más integraciones, más pruebas y, sobre todo, el seguimiento automatizado de competidores que Rocket ya tiene resuelto. Para quien busca una plataforma que lo acompañe en cada etapa de la creación de un producto, vale la pena entrar y probarla de primera mano.